A aproximadamente 6 kilómetros de la cabecera municipal de Santa María del Río, en un entorno característico del semidesierto potosino, se encuentra la Capilla del Señor del Amparo, un espacio de tradición religiosa y cultural para los habitantes del municipio.
Una de sus principales características es su ubicación en medio del paisaje semidesértico, donde se encuentra la imagen del Señor del Amparo, a quien los habitantes y visitantes atribuyen un carácter milagroso. La capilla representa un punto de encuentro entre la tradición religiosa y el paisaje natural de la región.
Frente a la capilla se encuentra la Presa del Señor del Amparo, un espacio que actualmente es visitado por personas que buscan disfrutar de la tranquilidad y el contacto con la naturaleza. La construcción de la presa inició aproximadamente en 1930 y concluyó en 1940. Originalmente tuvo como finalidad apoyar el mantenimiento de los campos de cultivo y la irrigación, particularmente de cultivos de hoja de mora y viñedos, como parte de un proyecto realizado en colaboración con el Gobierno del Estado para incentivar su cultivo y preservación en comunidades como Sollate y Barranca.
Como parte de la tradición local, se relata que a la presa se le asignó un santo protector por disposición del párroco en turno, siendo destinado para esta función el Señor del Amparo. La edificación dedicada a esta imagen se encuentra en la parte frontal de la presa y sus principales celebraciones se realizan durante la Semana Santa, cuando se le rinde tributo.
Actualmente, el entorno de la presa ofrece diferentes actividades recreativas y de naturaleza, entre ellas pesca deportiva, senderismo, reuniones recreativas, bicicleta de montaña y actividades deportivas. Durante temporadas de mayor afluencia turística también se realizan maratones y carreras de ciclismo de montaña, aprovechando las características del paisaje.
Paraje El Salto y cascada
Como parte de esta experiencia se encuentra el Paraje El Salto, localizado entre la cadena de montañas que se extiende hacia el poniente de la cabecera municipal. El lugar se caracteriza por una serie de acantilados y un paisaje natural que permite disfrutar de actividades al aire libre.
El visitante puede recorrer una pequeña vereda que conduce hacia la caída de agua, donde es posible disfrutar de una caminata en contacto con la naturaleza y del sonido de la cascada.
La cascada presenta mayor presencia de agua durante la temporada de lluvias, principalmente de julio a octubre, convirtiéndose durante estos meses en un atractivo natural para quienes desean complementar la visita a la capilla y la presa con una experiencia de naturaleza.